Hablar de ginecología en la adolescencia sigue generando dudas, vergüenza o incluso miedo. Sin embargo, acudir a una revisión ginecológica no significa que “pase algo malo”, ni que sea solo para personas sexualmente activas. Al contrario: es una forma de cuidar la salud íntima, resolver dudas y prevenir problemas a tiempo.
En este post te explicamos cuándo conviene hacer la primera revisión, qué se revisa y cómo es una consulta ginecológica en adolescentes.
¿Cuándo debe hacerse la primera revisión ginecológica?
No existe una única edad exacta, pero los especialistas suelen recomendar una primera visita:
Entre los 13 y 15 años, o
Al inicio de las menstruaciones si aparecen problemas, o
Antes o después de iniciar relaciones sexuales, para recibir orientación y prevención.
Lo más importante es entender que la visita se adapta a cada adolescente y a sus necesidades.
Señales de que conviene pedir cita (aunque seas menor)
Es recomendable acudir al ginecólogo si aparece alguno de estos síntomas:
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Reglas muy dolorosas (dismenorrea) que impiden hacer vida normal
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Menstruaciones muy abundantes o que duran más de 7 días
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Sangrados irregulares frecuentes
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Ausencia de regla (amenorrea) o retrasos repetidos
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Flujo con mal olor, picor o ardor
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Dolor pélvico persistente
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Sospecha de infección o molestias tras relaciones sexuales
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Dudas sobre anticoncepción, preservativo o ITS
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Necesidad de información sobre desarrollo corporal y sexualidad
Muchas veces la consulta es simplemente para resolver dudas y eso ya es motivo suficiente.
¿Qué se hace en una revisión ginecológica en adolescentes?
Una consulta ginecológica en adolescentes suele ser mucho más conversada que exploratoria.
Generalmente incluye:
1) Entrevista médica
Se pregunta de forma natural sobre:
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edad de la primera regla
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ciclos (regularidad, duración, dolor)
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síntomas actuales
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hábitos (alimentación, deporte, estrés)
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antecedentes familiares
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vida sexual (solo si aplica, sin juicios)
2) Exploración (solo si es necesaria)
No siempre se realiza.
En muchas ocasiones basta con:
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revisión general
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exploración externa
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ecografía abdominal
Si no hay motivo médico, no se realiza exploración interna.
3) Ecografía
Es una prueba frecuente, sencilla y sin dolor.
En adolescentes se suele hacer por vía abdominal, no vaginal.
4) Consejos de salud y prevención
Aquí está una de las partes más importantes:
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educación menstrual
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higiene íntima (sin mitos)
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prevención de infecciones
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anticoncepción segura si se necesita
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orientación sobre vacunas (VPH)
Vacuna del VPH: un tema clave en la adolescencia
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es muy frecuente y se transmite por contacto sexual. La vacuna es una medida preventiva muy eficaz.
La recomendación general es vacunarse en edades tempranas, antes del inicio de relaciones sexuales, aunque puede administrarse después.
¿Puede ir acompañada la adolescente?
Sí. La adolescente puede ir acompañada por su madre, padre o tutor/a si lo desea.
Pero también es habitual que el ginecólogo dedique unos minutos a hablar a solas con la paciente, para que pueda expresar dudas con libertad.
Esto no significa ocultar nada, sino favorecer una atención más completa y cómoda.
Beneficios de la primera revisión ginecológica
Una consulta a tiempo puede ayudar a:
Detectar problemas hormonales o menstruales
Dejorar dolores y reglas incapacitantes
Drevenir infecciones
Recibir educación sexual fiable
Evitar mitos y miedos
Construir una relación sana con el propio cuerpo



